Enemigos íntimos, hijole, que mala película, me había guardado mis comentarios, pero es que si, de plano, es una perdida de pietaje, tiempo y dinero, ¿queríamos que se produjeran más películas mexicanas?, si, ya se están haciendo más, aunque la exhibición sigue en la calle,ese fue el detallito que se les olvido, aunque creo que en 2008 se estrenaron todavía más cintas que en éste 2009.
Hay muchos, muchos personajes en éste film, y claro, no podía dejar de aparecer la hija del director,
Fernando Sariñana, de nombre Ximena, que me dicen que canta y que no lo hace mal, pero nunca la he escuchado y no creo que esa situación cambie, en el centro de éstas historias que se conectan está Alvaro, quien descubre que padece cáncer y está por someterse a una operación, por lo que su hermano, el escritor frustrado, su madre, la despechada porque el marido se fue por una piel más joven, ese mismo padre que sufre porque en todo momento sospecha de que la nalga le es infiel, la enfermera de Alvaro, una chica muda que perdió a su pareja mucho años atrás y encuentra en un taxista ganoso que es el comic relief de la cinta alguien que le ayudará a no estar sola, la esposa de Alvaro, que le es infiel y está embarazada del amante, que también aparece en la cinta, y aquí se las ingeniaron para enjaretar a Ximena en el papel de una chica que también está en el hospital y sufre porque su novio de ensueño que quiere que se vaya con ella a Europa no puede enterarse de que está muriendo.
Mala, mala, demasiados personajes, brotes de moralina, sólo Bichir (como siempre) vale la pena, y hay que admitir que la hija del director no es nada fea.