
Es una cuestión terrible que invita al eterno debate de si deberían legalizarse las drogas, la cinta no aporta nada más que la información, no vale mucho la pena y es confusa al inicio, y se vuelve cansina y aunque al principio parecía que estas historias iban a algún lado, en realidad todas manan del mismo sitio y parece un checklist de decesos.
Que la sociedad está descompuesta ya se sabe, que siempre será mas llamativa tomar la fácil y dedicarse a delinquir hoy y pensar en como salir después tampoco es novedad.
Lo que vale la pena, es que denunciar a los criminales, cuando no es con un corrido que parece que les emociona, requiere valor, y el escritor de la novela y la cinta ha recibido amenazas de muerte por parte de éste grupo mafioso y el director no glorifica a esos rateros, asesinos, no, retrata la crudeza y el asco de su vida sin tratar de convertirles en modelos a seguir.
El crimen más grave de la Camorra es haber elevado la aparición de nuevos casos de cáncer en más del doble.