miércoles, 10 de septiembre de 2008

Todos los días son tuyos

Una película de cine mexicano que aborda nuevamente los temas de la corrupción, la inseguridad y la vida de los bajos estratos de la sociedad de la tercera ciudad más grande del mundo, pero no es un retorno a las películas que parecían ser la única beta hace unos años, no sólo para el "nuevo cine mexicano" si no para todo el cine de latinoamerica, por el contrario, es otra incursión del cine mexicano en una división por generos, tristemente por unos años pareció que el cine mexicano era un genero ebn si mismo por lo parecido de todos los filmes que llegaban a la pantalla, lo que tenemos aquí es un película claramente inscrita en el genero policiaco con matices muy interesantes pues es una intriga internacional que arrastra tras de si a varios individuos que ni lo sospechan y que son felices desarrollando l existencia fuertemente anclada en la ciudad de México, felizmente ignorantes de una realidad que aunque no e sningun secreto es fácil de ignorar.
Hasta que esa realidad los alcanza y los involucra en un conflicto que no está aprisionado al lugar donde se origino.

Se hacen presentes los típicos guiños al espectador que también vive en éste país y sobre todo en ésta ciudad, la mayoría de los personajes están los más anclados que pueden a la realidad, con unas muy claras excepciones.

No se si la cinta revestirá el mismo encanto para un público no hispanoparlante, la verdad lo dudo, pero creo que con el mercado mexicano y a lo mejor una que otra exhibición en algún festival se cumple con las expectativas de ésta producción.

Lo común es que en una cinta tan inscrita a un tiempo y lugar, intente resaltar cual es su atractivo universal, eso que hara factible que públicos de otras culturas, climas, religiones e ideologías encuentren en ella que coincida con el del resto, pero en éste caso me es muy difícil, lo que a mi me agrado de ésta película lo hizo en gran parte porque apelo a mi lado mexicano.

Hace un par de años conocí un brasileño que estaba recien llegado a México, aunque ya hablaba un español más que decente, le faltaba hacerse con el uso del "güey" tan característico de la tierra de los aztecas, él nos conto un chiste acerca de la policía brasileña, que era exactamente el mismo que nosotros hacemos sobre nuestros uniformados, que como distintivo tienen que ése país es el número uno en secuestros, lo que me llevo a pensar mucho en lo que todos los pueblos de América Latina tenemos en común, que por cierto me llevo a escribir una entrada que es una hija de su tiempo y termino hablando de un personaje que tristemente no ha desparecido en la vida de los mexicanos, y que recientemente hizo un comentario tan desafortunado y estúpido que aunque convalido lo que yo he expresado de él desde que apareció en la esfera política nacional me hace pensar que mis otras ideas acerca de cual es el problema de fondo del país que me vio nacer, que también +esta reflejado en ésta cinta.

Como lo dije una cinta de ficción, una buena historia de policías, terroristas, contra terroristas y un puñado de grupos humanos con prejuicios y miedos que impiden resolver problemas que en realidad no lo son tanto.

No espero que haga historia en la taquilla mexicana, aunque es mejor que muchas que lo han hecho.

1 comentario:

  1. Hace ya tiempo que no veo una película mexicana, pero ésta si se me antoja. Me gustan las tramas policiacas, aunque por desgracia no es un género en el que haya brillado el cine nacional en los últimos tiempos, pero creo que la veré.

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